TEGUCIGALPA.- Este 2010 sí que ha comenzado
bien en cuanto a arte se refiere, iniciando enero ya he disfrutado dos
excelentes exposiciones de arte contemporáneo, trabajo de artistas que
no necesitan que les tiren línea para producir arte del bueno,
demostrando que a pesar que los grandes proveedores están enojados con
Honduras y sus artistas consentidos, sí se puede a pesar de la
situación política y económica.
Aunque sí hay esperanza de que al darse el cambio de gobierno
olvidemos un poco la polarización entre los hondureños y nos hagamos un
nudo para trabajar por Honduras, si es que los de siempre no endiosan a
PP y su grupo, olvidando que no gobiernan solos al no tomar en cuenta
lo que la gente quiere: Oportunidades, tolerancia y honestidad.
Esperanza si se preocupan más por el arte y la cultura, pero no con
proyectos demagogos, ni con lenguajes sofisticados y poses de “yo sé
más que vos” al no poner la persona idónea por ejemplo en la Secretaría
de Arte y Cultura, para que apoye al arte en todas sus manifestaciones
y proyectos y no ya por que soy la hermanita de fulano, el ahijado de
sutano o el hijo de menganito, de todos modos estas gentes siempre
encuentran quien les haga la corte.
Y así, sin poses de suficiencia y sin lenguaje rebuscado estas dos
exposiciones nos cuentan, cada quien a su manera, cómo ven la situación
en Honduras, me refiero a “El santo diólogo” y su muestra “El crítico”
del artista Iván Fiallos con la colaboración de Gabriel Vallecillo
Márquez en la galería Molino Rojo de esta ciudad y de la expo del
artista Wilmer Murillo “El canario y la criatura” en la Alianza
Francesa.
Iván logra un montaje que resume la ansiedad, la desconfianza, la
crítica, la expectación, la vigilancia, la sospecha, el sufrimiento, la
violencia, el silencio, la destrucción, entre otras cosas, con pintura
de pincelada muy suelta y detallista en la serie “El crítico” y que
rodeadas de la cinta amarilla “caution do not enter” nos hace
reflexionar del aislamiento al que hemos sido sometidos los hondureños,
algo así como una Honduras rodeada de esta clásica cinta amarilla que
se pone en casos de investigación criminal, mientras se recogen pistas
y se levanta el cadáver… escalofriante, pero cierto, todos como parte
activa o pasiva somos como ese ojo crítico que es como el leitmotif de
esta muestra.

Y qué decir de la videoinstalación con poemas de Gabriel, palabras
alusivas que se van proyectando sobre unos torsos de hombre, mujer,
niño(a) interconectados unos a otros, sometidos a una explosión de
comentarios y críticas donde algunos creen tener la razón y otros no,
en un vídeo muy a lo “naranja mecánica” (1971-Stanley Kubrick).
En “El canario y la criatura”, una magnífica expo de arte digital
encontramos a un joven artista en su primera muestra individual, Wilmer
Murillo, quien hace gala de una madurez intelectual y del arte de vivir
con diseños, cada uno sin excepción, realizados para entregarnos un
mensaje y un concepto, jugando con la ironía y lo verídico, de las
cuales comento por ejemplo “Cómo peinar un oso hormiguero” que nos
cuenta de la gracia y la astucia que se debe tener para manejar ciertas
situaciones, “Feliz cumpleaños Meno” me conmueve por lo
existencialista, celebrando a pesar de los clavos, “The mukokomo” una
especie de religioso ocultándose tras un antifaz y mostrando “su
diosito”, “Elijah the prophet” la situación de los inconformes con el
sistema entregando a cuervos su mensaje en un barquito de papel, “Takka
tokka” o cuando criticamos la ignorancia de otros y nosotros mismos nos
comportamos igual destruyendo y comiéndonos a nosotros mismos, en este
caso el entorno ecológico.
Ufff, hay mucho más y mejor, vaya usted mismo a ver estas expos para
que haga su propia interpretación, de todos modos la obra de arte se
presta a múltiples interpretaciones.
Puede recomendar a sus amistades leer este artículo y otros anteriores
en mi web o en latribuna.hn, nos leemos el próximo martes.
www.rogersilvaperez.com
roger_silva805@hotmail.com