TEGUCIGALPA.- Comentando siempre de arte contemporáneo, este hace uso de todo elemento para comunicarnos algo y en esta ocasión el afamado artista hondureño Santos Arzú Quioto utiliza como elemento primordial los insectos, artrópodos que nos rodean y viven en todas las latitudes del mundo, desde los polos hasta zonas altamente calientes como las aguas termales e inclusive hay insectos que viven en nuestras casas, comemos con ellos y hasta dormimos con ellos, algunos muy perjuiciosos y otros muy benéficos -valga la paradoja- por algo son el grupo más variado del reino animal.
En cuanto lo insectil hay mucho que decir; pero ¿qué hizo que Arzú se inspirara en ellos? creo que tiene que ver, como siempre en su obra, sus vivencias personales, su intimismo, su etapa de seminarista que por cierto me contaron que juntamente con Bayardo Blandino y el barítono Lester Mendoza compartieron esta época donde nació su amistad.
Arzú es una persona muy respetada y querida como maestro de generaciones por alumnos y padres de familia así como en el gremio artístico y cultural del país, volviendo al tema de la expo, no creo que sea ningún Entomófilo -aficionado a los insectos- ni Entomófago -que estudia los insectos- más bien es un artista autodidacta que nos presenta de una manera sencilla y casi ingenua; pero profunda, su visión de los que nos rodea con una técnica y manufactura de gran calidad, convirtiendo esta vez al CCET, Centro cultural de España en Tegucigalpa en un verdadero insectario.
Fui a ver esta expo el Viernes después de la inauguración, la que tal como le dije a un buen amigo, la obra no se iba a poder ver pues iba a estar a reventar, lo que es lógico pues se conjugan tres elementos: Arzú, curiosidad, y el hecho de que este centro cultural cerró sus puertas después de los sucesos del 28 de junio del año pasado, reprogramando algunos de sus eventos para este año. Como la expo de Arzú y me dicen que el local lo abarrotaron casi setecientas personas entre niños, jóvenes y adultos.
Mientras observaba la expo pregunte a algunos de los visitantes que pensaban del trabajo expuesto, y casi todos señalaban que les impresiona lo minucioso de las texturas y demás materiales usados y en cuanto al mensaje decían que tiene que ver con la creación, por ser los insectos antes que el ser humano, que tiene que ver con el fin del mundo pues al final solo quedaran insectos y otros simplemente comentaron no entenderlo pero si gustarles y es que como los catálogos se fueron todos la noche de la inauguración, no había una referencia que ayudara a los visitantes de esos días para comprender un poco el mensaje del artista.

Yo creo que, entre otras cosas, tiene que ver con sensaciones y deseos sublimados (me recordó El silencio de los inocentes, la película), el claustro de un monasterio, la presencia de un Creador Omnipotente y Poderoso por los textos extraídos del libro de Los Salmos de David, distribuidos en paredes y cuadros de una manera casi compulsiva, así como la sensación aletargada o de vida suspendida que proyectan estas obras.
Los nombres de los salones que componen la muestra me lo confirman “El lamento de las crisálidas eternas” obras donde el rojo es el color dominante inclusive en las paredes, lo que me resulto chocante con la fuerte luz de las tres de la tarde que entraba por las ventanas a raudales, aunque después comprendí que era totalmente intencional, “Pulsiones de la gran metarfosis” es interesante el significado de “pulsiones “según la psicología analítica de Freud,”La sala negra o el baile de las luciérnagas” “La sala prohibida o inquietud en la zona de clausura”, todas cargadas de una fuerte dosis de espiritualidad, entre redención y condena, muy a lo Kafka.
Me encanto conversar con los visitantes que ya desde este lunes podrán solicitar el catalogo de la expo, a mí, muy gentilmente me obsequiaron un Dvd de las obras que pedí para ilustrar este Comentarte, vaya usted a ver esta estupenda expo y haga sus propias conclusiones, mientras nos leemos el próximo martes.
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Articulo del artista publicado en LA TRIBUNA